Cuando me decidí a hacer el GMAT, pensaba que sería solamente una parte más del proceso necesario para solicitar una plaza en un MBA y que no debería dedicarle una atención especial. Poco a poco, me fui dando cuenta que es, probablemente, el aspecto más determinante y, a su vez, también el más difícil. Sin embargo tiene algo bueno: al contrario que tu expediente académico, aún puedes influir en él. Por eso me decidí a hacerlo bien y me apunté a Técnicas Lingüísticas Aplicadas, centro especializado en la preparación de GMAT..

Lo importante del GMAT no es tener mucho conocimiento del idioma inglés, ni saber muchas matemáticas; desde mi punto de vista, hay dos aspectos clave para sacar una buena nota: conocer la estrategia para enfocar cada uno de los ejercicios y haber practicado esta estrategia lo suficiente para poder aplicarla de forma automática y poder hacer un buen time management.

Las clases en TLA son muy útiles, ya que lo que te aportan es, precisamente, estrategias adecuadas a cada tipo de ejercicio, así como los conocimientos que te pueden ser de gran ayuda en el examen.

Su Practice Test Center, sin embargo, es desde mi punto de vista, el aspecto clave, ya que te permite vivir la experiencia de hacer un GMAT completo y con toda la presión del reloj antes del día del examen..La combinación de ambos aspectos es fundamental para ir al examen bien preparado.

Lars Tarrach

GMAT 750

Septiembre 2007