La Ivy League puede haber sufrido una caída reciente en las solicitudes de MBA. Pero hay una métrica crucial que siguió aumentando este año: las puntuación media de GMAT.

Esto nos sugiere que las escuelas de negocios más selectivas del mundo se han vuelto aún más selectivas acerca de a quién admiten en sus prestigiosos programas de MBA.

En la Columbia Business School en la ciudad de Nueva York, el GMAT promedio del año pasado aumento ocho puntos hasta llegar a la media de 732, una hazaña compartida con Stanford GSB, Wharton y Kellogg.

Estas cuatro escuelas tienen un puntaje en el percentil 96 entre los que examinaron de GMAT, o en otras palabras: solo el 4% de los examinados obtuvieron score más altos.

MIT Sloan elevó su promedio de GMAT a un nuevo récord de 728. Michigan Ross aumentó su promedio a un récord de 720. Y UCLA Anderson School of Management también alcanzó un promedio récord: 719.

GMAT es solo una pieza del rompecabezas de las admisiones, por supuesto. Las escuelas enfatizan que tienen una visión holística de todos los elementos de una solicitud: ensayos, entrevistas, cartas de recomendación, etc.

Pero “un puntaje bajo de GMAT puede evitar que un solicitante fuerte sea admitido”, dice David White.

De acuerdo con las encuestas oficiales de admisión de la escuela de negocios de Kaplan en 2018, entre todos los factores en el proceso de admisión, un puntaje bajo en la prueba estandarizada sigue siendo “el mayor factor decisivo para la solicitud”.

David nos dice que los solicitantes con puntuaciones en GMAT inferiores al promedio deben ofrecer un alto valor al programa de MBA en otras dimensiones, como traer una red valiosa a la escuela, mostrar el potencial para un rápido avance profesional después del MBA o tener una habilidad única (como el conocimiento de análisis de datos o codificación).

Ref.Este artículo fue publicado originalmente en BusinessBecause.